Crónica de una noche en vela.
I would like awake and pray you don't lie awake for me
Verá, es que me prometo ¿sabe? Mire, mire, me van a salir alas. Igual hasta me llevo la mantelería en mi ascenso. No me gustan los fénix, son un cliché bastante malo asique lo voy a dejar en el punto de inflexión de una función ¿Le parece?
Siento una pequeña punzada cuando pienso en la suerte de la urraca que lucirá mi anillo y puedo sentir en el pecho que crecerá en desgarro. No me arrepiento pero no sé si era necesario.
Está rota, lo ve ¿Verdad? Pero esque no puedo soltarla, no puedo. Me corta las manos y con su indiferencia de jarra de agua de mal augurio me araña tambien los pulmones. Suplico que salga pero no sé rezar y no hay dios que baje a verme.
No sé rezar y no hay dios que baje a verme.
Ojalá aurora, ojalá círculo polar pero sin avioneta ni destino fatídico de tragedia griega. Tres horas.
Podría haber tenido un río, lo crea o no. Podría haber tenido también estrellas y el aire que entra por la ventana del sitio donde más sonreí entrecerrando los ojos. Podría no joder, pude, no puedo.
Dos frases, treinta segundos. Dice que la estamos perdiendo, la estamos perdiendo por momentos. Tengo miedo joder, lo tengo. Silencio, calles vacías, me arde el pecho.
No hay tormenta que me lave y tampoco hay estrellas. Creo que esta noche no se duerme y en las siguientes tampoco. Siete días fueron suficientes para demostrarnos que cuatro no fueron más que el principio.
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